lunes, 18 de junio de 2012

Publicado por Unknown en 1:47
No sé qué pasa con mi cuerpo que no es capaz de aceptar a nadie que no sea J. En serio, es que no le da la gana. Si realmente esto es definitivo y él jamás me llama para decirme que me ama y que no puede vivir sin mí, creo que sólo me quedará apoyar mi castidad en algún motivo místico o algo y seguir mi vida sin sexo. Why not?

El caso es que las pocas experiencias a las que me he sometido desde el día "D" han sido lo peor pelín pintorescas. Los escogidos han sido lo peor y lo mejor a la vez (conocidos, amigos, con circunstancias personales que yo misma en otras circunstancias no habría aceptado jamás), pero el caso es que ni en el momento ni después me he sentido mejor. ¿Es posible que mi cuerpo siga siéndole fiel aún cuando mi mente no deja de repetirse que me dijo que ya no me quería?

El caso es que no fluye el asunto, y sé que por primera vez soy yo la estúpida. Intento no serlo, pero no me sale realmente ser de otra manera. No es que le dé la justa importancia a lo que sucede, es que no le doy ninguna.

Ni importancia, ni entusiasmo, ni interés.

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